Este Artículo Basado en el libro de la doctora Marian Rojas Estapé
" Recupera Tu Mente, Reconquista Tu Vida"
El avance de la neurociencia ha proporcionado información valiosa sobre el comportamiento humano, las razones por las que es tan frecuente entrar en una espiral de apatía, de intolerancia al dolor, de angustia constante , esto deriva en una grave crisis de salud mental y, la sensación de que hemos perdido el control de nuestra vida.En una realidad multifactorial , cualquier explicación breve que hagamos será necesariamente un reduccionismo. Comprender esta realidad es aliviar. Si comprendes qué te está sucediendo, qué nos está pasando como sociedad, sentirás un gran alivio.
La dopamina es una hormona muy importante en la conducta humana, diría que incluso para nuestra supervivencia como especie. Es el neurotransmisor que se encarga del placer, pero que en niveles inadecuados provoca infelicidad y sensación de vacío.
EL SISTEMA DE RECOMPENSA
Para comprender el funcionamiento de esta hormona necesitamos un concepto esencial: el sistema de gratificación. Este neurotransmisor estimula el circuito de recompensa, susurrándote: «Esto pinta bien, quiero más». Es un mecanismo muy diferente al de la serotonina, hormona de la felicidad, satisfacción o plenitud en términos más amplios, que te dice:
«Esto pinta muy bien, pero lo disfruto una vez y no necesito más». Este matiz es muy importante, ya que si tuviéramos que identificar una sustancia cerebral encargada del equilibrio interior y el estado de ánimo, esta sería la serotonina.
Placer: dopamina.
Plenitud y estado de ánimo adecuado: serotonina.
Para vivir, Necesitamos el circuito de recompensa para la supervivencia.
Por otro lado, gracias a este sistema se forman los hábitos. El cerebro no entiende ni distingue entre buenos o malos. Sí entiende de conductas repetidas que generan esa rutina. Pueden ser mejores o peores, que perjudiquen la salud o que potencien el organismo. Entender esto va a ser clave.
Los hábitos y las rutinas. Al recibir un estímulo externo percibido a través de los sentidos, este puede generar una respuesta que en ocasiones estará condi-
cionada por nuestros hábitos, las conductas que hayamos repetido muchas veces ante el mismo estímulo. Te doy un ejemplo. Si cuando llegas a casa cansado después de trabajar te abres una cerveza y te tomas unas patatas fritas —acción que, por supuesto, te alivia y libera dopamina, tu cerebro, a lo largo del día, querrá sentir esa sensación. La reiteración de esa conducta, unida al placer que experimentas, harán que tu mente quiera revivir esa impresión siempre. Si estás saliendo del trabajo tarde, tu cerebroante el deseo de tener esa sensación placenter, empezará a liberar dopamina.
La dopamina consolida esa conexión neuronal que intensifica las ganas de repetir esa conducta en el futuro. Y ese bucle se re- troalimenta. Cuanto más lo reitere, más necesitaré sentir y repetir el hábito.
La dopamina es la responsable de consolidar y reforzar las conexiones neuronales que nos llevan a repetir conductas en el futuro.
CIRCUITO DE RECOMPENSA EN EL CEREBRO
EMOCIÓN RESPUESTA
Soledad Tinder
Estrés Comida rápida
Cansancio / saturación Cerveza con patatas
Después de repasar cada uno, mira ahora los pasos que la mente da para que entiendas su funcionamiento:
— Estímulo (señal).
— Ganas.
— Conducta (respuesta).
— Recompensa (consecuencia).
— Posrecompensa.
Cuanto más lo reitere, más necesitaré sentir y repetir el hábito.
Poco a poco se irá forjando una carretera neuronal, conexión vinculada a esa emoción o conducta concreta, a ese hábito dopaminérgico.
Cómo interviene el circuito de recompensa en el cerebro
Ya sabes que cuando hay placer o deseo de placer se libera dopamina en el sistema de recompensa a través del área tegmental
ventral, que envía su mensaje a otras zonas del cerebro: amígdala, hipocampo, núcleo accumbens, corteza prefrontal.
Recomendamos la Lectura el Libro para una información más amplia.


