La Dopamina, entre el Placer y La Supervivencia

 

Este Artículo Basado en el libro de la doctora Marian Rojas Estapé

 " Recupera Tu Mente, Reconquista Tu Vida"

El avance de la neurociencia ha proporcionado información valiosa sobre el comportamiento humano, las razones por las que es tan frecuente entrar en una espiral de apatía, de intolerancia al dolor, de angustia constante , esto deriva en una grave crisis de salud mental y, la sensación de que hemos perdido el control de nuestra vida.

 En una realidad  multifactorial , cualquier explicación breve que hagamos será necesariamente un reduccionismo. Comprender esta realidad es aliviar. Si comprendes qué te está sucediendo, qué nos está pasando como sociedad, sentirás un gran alivio.

La dopamina es una hormona muy importante en la conducta humana, diría que incluso para nuestra supervivencia como especie. Es el neurotransmisor que se encarga del placer, pero que en niveles inadecuados provoca infelicidad y sensación de vacío.

la dopamina se libera no solo a través del objeto o estímulo placentero, sino simplemente con imaginarlo, anticiparlo o mirarlo.

La dopamina se encarga no solo del placer, también del deseo de experimentarlo. Es un motivante que nos impulsa a actuar para conseguir los objetivos planteados.

Las pantallas, drogas, alimentación, y actividades y conductas dopaminérgicas. Es importante aclarar que las drogas o los alimentos que consumimos no introducen dopamina en el organismo, no nos comemos la dopamina, sino que esas acciones activan su liberación en el sistema de recompensa del cerebro. 

Veamos brevemente situaciones y estímulos que liberan esta hormona:

— El placer y las recompensas naturales. La comida, la vida social, las relaciones sexuales y, en general, al realizar actividades que generan sensación de bienestar. Las pantallas, drogas, alimentación, y actividades y conductas dopaminérgicas. 

Es importante aclarar que las drogas o los alimentos que consumimos no introducen dopamina
en el organismo, no nos comemos la dopamina, sino que esas acciones activan su liberación en el sistema de recompensa del cerebro. 

La dopamina 

El deporte. Seguro que lo has sentido en más de una ocasión. Tras un partido de tenis, una tarde en el gimnasio, una maratón, una competición de fútbol... te encuentras en un estado de euforia (al final del libro, en las rutinas vitamínicas, hablaré de sus efectos).

La novedad. La dopamina está muy relacionada con el sistema de recompensa variable. Gran parte del poder adictivo de TikTok, Instagram o el porno se encuentra en la novedad constante, en la necesidad de experimentar y observar a través de la pantalla cosas nuevas, cada vez más emocionantes e intensas.

— La sorpresa. Todo aquello que es inesperado. Por ejemplo, si te llaman para ofrecerte un ascenso, el bonus o la propina que recibes es mayor de lo que esperabas, si te ponen una mejor nota en un examen o vas a tu médico y, contra todo pronóstico (esta es la clave), te comunican que estás mejor de lo que parecía por las analíticas.

— Alcanzar los objetivos. Puede ocurrir en diferentes parcelas de la vida, desde aprobar una oposición, conseguir perder peso o terminar la tesis doctoral, hasta cumplir algunameta que te hayas propuesto.

— Las drogas. Este es el componente más peligroso y dañino de la dopamina. No solo se libera ante estímulos propios de la vida, también al consumir estupefacientes u otras sustancias: tabaco, alcohol, marihuana, cocaína, anfetamina, fentanilo... Cualquiera de ellas provoca un aumento de dopamina en el cerebro. Cuando la activación es demasiado intensa y rápida, el poder se incrementa y llega la adicción.



EL SISTEMA DE RECOMPENSA

Para comprender el funcionamiento de esta hormona necesitamos un concepto esencial: el sistema de gratificación. Este neurotransmisor estimula el circuito de recompensa, susurrándote: «Esto pinta bien, quiero más». Es un mecanismo muy diferente al de la serotonina, hormona de la felicidad, satisfacción o plenitud en términos más amplios, que te dice:

«Esto pinta muy bien, pero lo disfruto una vez y no necesito más». Este matiz es muy importante, ya que si tuviéramos que identificar una sustancia cerebral encargada del equilibrio interior y el estado de ánimo, esta sería la serotonina.

Placer: dopamina.

Plenitud y estado de ánimo adecuado: serotonina.

Para vivir, Necesitamos el circuito de recompensa para la supervivencia.

Por otro lado, gracias a este sistema se forman los hábitos. El cerebro no entiende ni distingue entre buenos o malos. Sí entiende de conductas repetidas que generan esa rutina. Pueden ser mejores o peores, que perjudiquen la salud o que potencien el organismo. Entender esto va a ser clave.

Los hábitos y las rutinas. Al recibir un estímulo externo percibido a través de los sentidos, este puede generar una respuesta que en ocasiones estará condi-

cionada por nuestros hábitos, las conductas que hayamos repetido muchas veces ante el mismo estímulo. Te doy un ejemplo. Si cuando llegas a casa cansado después de trabajar te abres una cerveza y te tomas unas patatas fritas —acción que, por supuesto, te alivia y libera dopamina, tu cerebro, a lo largo del día, querrá sentir esa sensación. La reiteración de esa conducta, unida al placer que experimentas, harán que tu mente quiera revivir esa impresión siempre. Si estás saliendo del trabajo tarde, tu cerebroante el deseo de tener esa sensación placenter, empezará a liberar dopamina.

La dopamina consolida esa conexión neuronal que intensifica las ganas de repetir esa conducta en el futuro. Y ese bucle se re- troalimenta. Cuanto más lo reitere, más necesitaré sentir y repetir el hábito.

La dopamina es la responsable de consolidar y reforzar las conexiones neuronales que nos llevan a repetir conductas en el futuro.

CIRCUITO DE RECOMPENSA EN EL CEREBRO

EMOCIÓN                             RESPUESTA

Soledad                                   Tinder

Estrés                                      Comida rápida

Cansancio / saturación            Cerveza con patatas

Después de repasar cada uno, mira ahora los pasos que la mente da para que entiendas su funcionamiento:

— Estímulo (señal).

— Ganas.

— Conducta (respuesta).

— Recompensa (consecuencia).

— Posrecompensa.

Cuanto más lo reitere, más necesitaré sentir y repetir el hábito. 

Poco a poco se irá forjando una carretera neuronal, conexión vinculada a esa emoción o conducta concreta, a ese hábito dopaminérgico.

Cómo interviene el circuito de recompensa en el cerebro

Ya sabes que cuando hay placer o deseo de placer se libera dopamina en el sistema de recompensa a través del área tegmental

ventral, que envía su mensaje a otras zonas del cerebro: amígdala, hipocampo, núcleo accumbens, corteza prefrontal.

Recomendamos la Lectura el Libro para una información más amplia.